Piketty, por la igualdad de oportunidades

Piketty
Entrevista al economista francés, autor de El capital en el siglo XXI y Capital e ideología., quien analiza las consecuencias políticas de la desigualdad y propone la modificación de la estructura de la riqueza para así corregir el poder de negociación de los actores. Piketty expone sus propuestas más destacadas para un posible programa de izquierdas que permita salir de la coyuntura histórica, incluido un pago estatal para todos los ciudadanos.

Seguir leyendo

Criterios “lazis” para selección (“triaje”) en las UCI #Tabarnia

«No debería estigmatitzarse el triaje perque no es, en si mismo, el problema», dice un ideólogo “lazi”

Cap a Perpinyà pel Puigdemont
Personas dinámicas y relevantes en círculos sociales y culturales locales.

Para tomar mayor consciencia de con quién nos las tenemos y qué clase de criterios inconstitucionales y, por ende, ilegales pueden llevar a descartar a unas personas para favorecer a otras en el acceso a escasos recursos vitales, traducimos y difundimos en español un texto bastante explícito al respecto, de un “activista” nacionalista catalán cercano a la dirección de la sanidad pública territorial en el medio digital de referencia del nacionalismo catalán. Dice así:

“Conozco el caso real de un conocido que se contagió de CoViD-19 y se le complicó lo bastante como para que tener que hacer cola en la UCI. En aquel lugar, desamparadamente solo, y quizás ya más allá que no aquí, oyó que el responsable médico correspondiente se miraba su ficha, preguntaba la edad y, sin darse margen de duda, le indicaba la puerta de salida [es decir, descarte por edad, como propuso la Consejería de Sanidad de la Generalitat catalana]. Sin embargo, otro del equipo dijo conocerle, que era una persona dinámica y relevante en el círculo social y cultural del lugar y que era físicamente fuerte porque, a pesar de la edad, no dejaba de practicar actividad deportiva exigente . Y entonces el médico ordenó su ingreso. En un santiamén el conocido fue objeto de triaje [selección] y retriaje [re-seleccción], y el azar de que le atendiese alguien que sabía quién era le salvó la vida. Literalmente.

Seguro que, tras el primer pico de la pandemia, quien más quien menos debe poder explicar casos vividos como este, desgraciadamente demasiado de los otros sin final feliz. Antes, no habían sido pocos los médicos que, cuando se vieron venir el batacazo, advirtieron que no habría suficientes camas ni suficientes respiradores [*] ni suficientes manos para atender a todos los pacientes críticos, y que, si no se ponía remedio, habría que elegir quien sería atendido y quién no. Y esta sola advertencia puso el término ‘triaje’ a la orden del día. […] Había que hacer posibles e imposibles para no tener que elegir cuál entre dos pacientes se trataría de salvar y qué otro se dejaría a su suerte.

[* N. de Tr.: se refiere a los costosos equipos “ventiladores mecánicos invasivos (VMI)”, de respiración asistida proporcionada por intubación, y al personal sanitario intensivista capacitado para su uso]

Y presentada en estos términos no creo que la situación dé mucho más de sí. Pero enmascara un debate que, más allá de la emergencia sanitaria actual, habría que mantener con serenidad. Y es que la selección en momentos críticos es inevitable. Y que de alguna manera la exigimos, y aun querríamos más y mejor selección. Seleccionamos en todo y en cada instante entre varias opciones la que nos parece que es más oportuna y pertinente, y sopesamos la selección al mismo tiempo desde una perspectiva de bienestar subjetivo y de interés colectivo, haciendo consideraciones económicas y morales, mirando de discernir cuál de las opciones aporta más beneficios para poder escoger.

Seguir leyendo

#RentaBásica: no todo es #bolivariano #FelixOvejero

Surfer 6878120403_e6ca195e6c_b

El primer artículo en España sobre la renta básica apareció en 1986 en la revista Mientras tanto. Lo recuerdo bien porque se tradujo a iniciativa mía. Su autor, Philippe van Parijs, presentaba la propuesta como una “vía capitalista al comunismo”. El énfasis recaía en la primera parte, manifiestamente heterodoxa con la dogmática marxista, según la cual el socialismo era una estación de paso obligada hacia el comunismo. Con el tiempo, Van Parijs abandonó sus juveniles referencias al comunismo y cuando doce años más tarde en un denso libro, Libertad real para todos, presentó una argumentada defensa de la renta básica lo subtituló: Qué puede justificar al capitalismo (si hay algo que pueda hacerlo). La renta básica era compatible con el mercado. En las primeras líneas exponía los dos supuestos que sostenían su argumentación: “Uno: nuestras sociedades capitalistas están repletas de desigualdades inaceptables. Dos: la libertad debe tener una importancia primordial para todos”. En su elaborada argumentación Van Parijs se proponía demostrar que no hay incompatibilidad entre esas dos convicciones y, más en general, fundamentar el ideal de una sociedad libre: “el liberalismo auténtico o la libertad real para todos”. Para remachar el sentido liberal de su propuesta, el autor eligió como cubierta del libro la fotografía de un surfista: cada uno podía disponer como quisiera de su renta básica. Ni sombra de paternalismo estatal. No era un ingreso finalista, se podía gastar en libros o en vino, ni estaba vinculado a ninguna decisión acerca de qué quería hacer cada cual con su vida.

El recorrido anterior encuentra su justificación a cuenta de las filiaciones “bolivarianas” atribuidas a la propuesta del ingreso mínimo vital del gobierno. Una atribución ciertamente precipitada, a no ser que queramos conceder simpatías bolivarianas a Trump y a su iniciativa de entregar 1.000 dólares a millones de estadounidenses o a Bolsonaro y su renta básica de emergencia de 600 reales al mes, que puede llegar a 130 millones de brasileños. Hasta donde se me alcanza, más allá de su habitual fanfarria retórica, la propuesta de Podemos, en cualquiera de sus interpretaciones, anda más cerca de estas peculiares afinidades que de la renta básica. Y si quieren buscar filiaciones más lúcidas, también guarda algún parentesco con propuestas de dos grandes entusiastas del mercado, cabezas privilegiadas, como Friedman o el mismísimo Hayek, quien defendió, con su habitual inteligencia, que el Estado debía asegurar “un ingreso mínimo para todos o una suerte de suelo por debajo del cual nadie podría caer cuando uno mismo no puede proporcionárselo”. Sí, los caminos del señor.

La renta básica es otra cosa. Es incondicional. Eso, entre otras cosas, significa que es universal: la reciben todos, ricos y pobres, parados y empleados, jóvenes y viejos. Tanto si uno ha contribuido al producto social como si no. Y no se destina a las familias, sino a los ciudadanos. No es una novedad. Sucede con muchos bienes públicos, que estaban en el mundo antes de que llegáramos nosotros. Sin ir más lejos, sucede con el Estado de derecho y las libertades. Y es que es ese el terreno en el que se ha de entender la renta básica: el de la libertad. Esa es su más vertebrada justificación: para poder decir que “no”; para evitar el sometimiento a la “jurisdicción del hambre”, que diría Cervantes. Por eso no solo es incondicional, sino que debe serlo.

Por supuesto, también se puede entender como un modo de mitigar las formas extremas de pobreza. Con ciertas ventajas respecto a otras prestaciones a las que sustituye: simplifica y abarata las intervenciones, ni fraudes ni burocracias ni trabajosas monitorizaciones; elimina incentivos (perversos) a las conductas parasitarias, la trampa de las ayudas sociales; desdramatiza la flexibilidad del mercado de trabajo y mejora su eficiencia; desaparece la tentación (el trade-off) de dejar de trabajar para cobrar el paro; disipa las incívicas tramas de la discrecionalidad o el clientelismo del pan y circo. Tampoco cabe ignorar sus problemas, entre ellos el de su financiación, que no es cosa menor. Sobre todo en estos tiempos.

Seguir leyendo

Sánchez, casi tan mal como Trump y Johnson en un estudio de Oxford #CoVid-19

pedro-sanchez-trump
Encuentro de Donald Trump y Pedro Sánchez

Un estudio de la Universidad de Oxford sobre medidas gubernamentales de contención del coronavirus CoVid-19 evalúa que España es una de las naciones cuyas autoridades peor han reaccionado. En el pleno extraordinario del Congreso del pasado jueves, Pedro Sánchez mencionó dicho estudio con triunfalismo, para felicitarse por su gestión de la crisis. Sin embargo, el tono jactancioso del Presidente del Gobierno obedece, irónicamente, a una mala traducción de sus asesores: en realidad, por el contrario, el estudio registra que la respuesta de España en los primeros días fue muy insuficiente, con una puntuación de apenas 20 sobre 100. Puntuación que, de hecho, deja al gobierno Sánchez al nivel del británico de Boris Johnson y el estadounidense de Donald Trump, los dos más criticados por su lenta y prácticamente irrelevante reacción al coronavirus.

El análisis de la prestigiosa universidad deplora la gestión gubernamental en los primeros días de la pandemia, los de la fase de expansión que causaron que España sea la nación, no sólo de Europa, sino de todo el mundo, con más muertos por millón de habitantes: 352, incluso más que los 322 de Italia, y muy por encima de los 212 de Francia y los 145 del Reino Unido.

“Restrictividad” de las medidas gubernamentales

El estudio de Oxford evalúa la restrictividad, severidad o, si se prefiere, dureza (stringency, en inglés) de las políticas públicas para contener la pandemia, como ilustran, en la actualidad, todo un país confinado y la suspensión sine die de la mayor parte de sus actividades económicas, culturales, recreativas, etc., sin implicar con ello “eficacia”, que es un parámetro distinto que se mide en salud pública en términos de morbilidad y, sobre todo, mortalidad.

La escala de “restrictividad” se construye como un índice con datos recolectados por un equipo de 92 expertos de la Blavatnik School of Government de la Universidad de Oxford. Los datos registran y ponderan siete criterios específicos: el cierre de centros educativos, el cierre de centros de trabajo, la cancelación de eventos, las restricciones al transporte público, las campañas de información pública, las restricciones de la movilidad interior del país, y la restricción de los viajes internacionales.

Con arreglo a estos criterios, España recibe 90 sobre 100 en el periodo actual, pero apenas 20 puntos en el vital periodo de despegue de la pandemia. En las primeras semanas de marzo las medidas de España para contener la expansión del SARS-CoV-2 se equiparaban con el laissez faire de Estados Unidos y Reino Unido.

El Gobierno Sánchez no llega al 20 sobre 100, al nivel de Trump y Johnson

El grupo de naciones entre las que se incluía España en Marzo puntuaba por debajo de 20 sobre 100 en relación a la “restrictividad” de sus políticas gubernamentales. A Francia, que en esas fechas sufría un escenario epidémico similar al de España, la califica cerca de 50 y a Italia, por encima de 60.

Stringency 010320
Restrictividad de España en los primeros días de la crisis (Hale et al., 2020).

Sánchez comparte su pésima calificación con Boris Johnson quien, pese a que los científicos le advirtieron del enorme número de muertos que ello causaría, con prácticamente el mismo número de infectados esos días que España, anunció que no tomaría medidas restrictivas para así salvar su economía. El primer ministro británico asumió como “tolerables” las previstas muertes masivas. Hoy el Reino Unido suma 78.991 infectados y 9.875 fallecidos.

Sánchez también se aproxima a Donald Trump, quien, al inicio de la crisis, advirtió que el virus estaba “controlado” en Estados Unidos y que “cuando haga un poco más de calor, desaparecerá milagrosamente“. Ahora es la nación con más casos registrados: 524.242 infectados y 20.223 difuntos, aunque todavía muy distanciado de España en términos relativos, pues el tamaño de su población es más de seis veces el de España.

Seguir leyendo

Jefa médica en Vigo destituida tras criticar la falta de medidas de protección para los sanitarios #Galicia

La Dra. Eva Maqueira era jefa de sección del Hospital Álvaro Cunqueiro y denunció en redes sociales la “falta de previsión” de sus superiores

Alvaro Cunqueiro Hospital - Sanitarios Aplaudiendo
Hospital Álvaro Cunqueiro: Sanitarias de la UCI celebran su primera alta de CoVid-19

Una jefa de sección del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo ha sido cesada en plena crisis sanitaria ante el avance del coronavirus por “pérdida de confianza” de sus superiores, que consideran inapropiada un publicación en redes sociales en la que criticó la “falta de liderazgo y previsión” de los mandos directivos de la sanidad gallega y la “irresponsabilidad” de que los sanitarios vigueses estén trabajando sin las medidas de protección adecuadas.

Seguir leyendo

¿”Junts” y ERC tapan 8 empresas peleteras que fueron a Milán, causando al menos 107 muertes por #CoVid-19 en Igualada?

El Alcalde de la localidad guarda omertà sobre los hechos mientras la Consellera ha pretendido cargar las culpas sobre una sacrificada enfermera.

Alcalde Igualada marc-castells_11_1000x528
Marc Castells, alcalde de Igualada

El Alcalde de Igualada, Marc Castells, de Junts per Catalunya (JXC, ex Convergència) evita informar sobre los empresarios locales que participaron en la feria de la piel de Milán una semana antes de una cena que pudo desencadenar el brote de coronavirus en la comarca.

En sus comparecencias diarias para informar de la situación, el “post-convergente” elude hablar de la información revelada el sábado, así como de la enfermera a la que se apuntaba como “paciente cero” de Igualada. La sanitaria desmintió haber asistido al mencionado banquete.

“No buscar culpables”

Tanto Castells como la Consejera del Departamento de Salud de la Generalitat, Alba Vergès, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), y natural de la misma ciudad, el sábado cambiaron el tono y llamaron a “no buscar culpables”, sin referirse a la información sobre la presencia de dichos empresarios en la feria de Milán ni al banquete del 28 de febrero en el Ateneo de la localidad. Tampoco respondieron a las manifestaciones de la enfermera.

El silencio respecto a esta situación contrasta con las reclamaciones del Ayuntamiento a la Generalitat. El Alcalde recalca que es “un momento muy grave y complicado” y exige al Govern “que envíe efectivos” para los centros sanitarios y hospitalarios de la zona.

La feria de peletería “Lineapelle” de Milán

No ha sido hasta el martes que el primer edil ha reconocido, por vez primera, que varias empresas de la ciudad estuvieron presentes en una feria de Milán pocos días antes del inicio del brote de coronavirus en la cuenca de Òdena. En su rueda de prensa diaria, Castells no ha puesto en duda que algunos vecinos de Igualada fuesen a Milán, aunque ha evitado responder si se les advirtió antes y después, o no, de los riesgos que ello suponía. Tampoco ha respondido por qué no se habló antes de esta situación.

Al menos ocho empresas de Igualada participaron en “Lineapelle”, la feria de peletería de Milán, entre el 19 y el 21 de febrero, cuando Italia ya tenía los primeros casos de CoVid-19. Los empresarios pudieron acudir el país transalpino sin problemas porque todavía no había tomado las medidas drásticas para frenar el avance del virus SARS-CoV-2, si bien las autoridades sanitarias españolas ya pedían a los viajeros que tomaran precauciones.

Así las cosas, los gobiernos de Comunidad Valenciana y La Rioja, regiones que también estuvieron representadas en Milán, avisaron a los feriantes de los peligros a su regreso de Lombardía. En este sentido, el departamento de Salud Pública de la Generalidad Valenciana recomendó por carta el 24 de febrero a todas las empresas que habían participado en el encuentro y en la feria de calzado de Milán –que se celebró tres días antes– que acudieran a su médico si notaban el más mínimo síntoma. Cataluña, por el contrario, no contactó con el sector.

Después, y sin advertencias del Govern, algunos empresarios igualadinos que estuvieron en Lineapelle asistieron a una concurrida cena de jubilación el 28 de febrero –siete días después de la feria– y en ella participaron unos 53 comensales. Entre éstos estaban también miembros del patronato del Hospital de Igualada y su director, Fermí Capdevila –amigo del alcalde Castells–, así como personal del centro sanitario. Dicho ágape fue el origen del brote de coronavirus en la cuenca de Òdena, según reveló el viernes la Generalidad.

Enfermera como “chivo expiatorio”

El Govern, en cambio, ha omitido cualquier referencia a la presencia de estos empresarios en el banquete. Según la versión inicial de la consejera de Salud, Alba Vergés, del secretario de Salud Pública, Joan Guix, y de la subdirectora del CatSalutMarta Chandre, el origen del brote en Igualada fue una enfermera del hospital que habría participado en la cena y que fue la primera persona diagnosticada en la ciudad, el 9 de marzo. Sin embargo, ella negó haber estado allí.

Viaje en autocares a Perpiñán

[Tras la cena, en la mañana del 29 de Marzo, 12 autocares fletados por Òmnium Cultural, con cerca de 400 personas, se dirigieron desde la comarca de Anoia hacia el acto político de Perpiñán con Puigdemont, Ponsatí, Romera y Torra, entre otros dirigentes de JXC. Asistieron al acto entre 100.000 y 150.000 personas, según la Prefectura francesa y los organizadores, respectivamente.

Anoia Cap A Perpinyà
Banner promocional de Òmnium Cultural para el viaje al meeting de Perpiñán.

Seis de los autocares de la comarca, con unas 200 personas, partieron desde Igualada. Pocos días después, la totalidad de pasajeros de 5 de estos 6 autocares, presentaban síntomas de CoVid-19. La convivencia de infectados con varias decenas de personas durante al menos 7 horas en cada autocar, compartiendo el aire de su habitáculo, seguramente con animadas conversaciones e incluso cantos, fue determinante. A ello se suma la natural concentración de personas en el reciento de exposiciones que acogió el meeting con decenas de miles de personas, y en algunos casos, retenciones en la frontera y al llegar a la ciudad. A finales de Marzo, hay quien habla de Igualada como “el Wuhan catalán”.]

Cap a Perpinyà pel Puigdemont
Nacionalistas catalanes de edad avanzada, en autocar.

Balance de mortalidad local

El brote de Igualada ha causado hasta hoy 107 muertes, según admite la Generalidad. Sin embargo, según expertos, seguramente los decesos consecuencia de este brote sean bastantes más, dada la dificultad de trazar toda la cadena de contagios y el mal disimulado complejo de culpa de los responsables autonómicos y locales.

[El día 31 de Marzo el alcalde de Igualada aventura, preocupado por la calidad de los datos oficiales, que podrían ser ya 93 muertos por CoVid19 en Igualada y alrededores, en vez de 67 que a la sazón reconocía la Generalitat, dado el exceso de muertes en la serie histórica demográfica de la zona y la escasez de análisis virológicos realizados.]

[Actualización de datos: 1/4/20]

Seguir leyendo

¡Bienvenidos a #Tabarnia! ¡Gracias, Ejército, por protegernos! ¡Viva España!

 

La Unidad Militar de Emergencias (UME), de las Fuerzas Armadas, se ha desplegado este jueves por la tarde en el Aeropuerto de Barcelona “Josep Terradellas”  y el Puerto de Barcelona, para efectuar labores de desinfección contra el patógeno causante del coronavirus. Antes los periodistas congregados, los militares han desinfectado diversos elementos de la infraestructura aeroportuaria, tales como el suelo, los asientos, extintores y los accesos al recinto. ¡Bienvenidos a #Tabarnia! ¡Gracias, Ejército, por protegernos arriegando vuestras vidas! ¡Viva España!

¿Quiere el “Govern Torra” acaparar equipos de respiración asistida VMI para los manifestantes “lazis” de #Perpignan con #Covid-19? #Tabarnia

Transcurrido el periodo de incubación tras el meeting nacionalista de Perpiñán y en plena crisis de coronavirus, el “govern Torra” pretende “confinar Cataluña”: ¿qué quiere decir y pretende con ello?

Iglelias con Torra Lazi

El sábado se han cumplido 14 días del peregrinaje nacionalista de decenas de miles de ancianas (y ancianos), gran parte de ellas en autocares de ANC y Ómnium, al gran encuentro en Perpiñán (Francia) con Carles Puigdemont y demás “vivales” fugados, a pesar de las alertas por pandemia de coronavirus. El periodo de incubación del covid-19 es de 2 a 14 días, siendo portador/vector de contagio desde el primer momento, como sucede por regla general con los asintomáticos niños, jóvenes y gran parte de adultos de mediana edad. Puesto que el sábado 29 de febrero, además de las alertas internacionales, ya había en Cataluña 6 infectados reconocidos por la Generalidad,  nos preguntamos qué ha sucedido a aquellos manifestantes y sus familiares y amistades, la mayoría de los cuales tiene el perfil de alto riesgo de complicaciones y fallecimiento.

La inmensa mayoría de la población de Cataluña reside en las zonas metropolitanas de Barcelona, Tarragona y el litoral (“Tabarnia”, según muchos la conocen). Sin embargo, el foco de contagio más grave hasta hoy no ha sido en esta franja, sino en la restante zona semi-urbana, en Igualada, una pequeña capital comarcal y localidades colindantes, en cuyo perímetro el gobierno autonómico ha decretado confinamiento de 50.000 personas.

En Cataluña, el contagio de la enfermedad debe ser mucho mayor que lo que reconocen desde Pza. de St. Jaume: no sólo por la opacidad y mentira atávicas y malintencionadas que les presuponen quienes les conocen, sino, también, porque su proyección turística (pernoctaciones hoteleras) es muchísimo mayor que en Madrid, el mencionado encuentro en Perpiñán del 29 de Febrero y la manifestación no suspendida en Barcelona del 8 de Marzo, amén de la hiperactividad semanal de miles de jubilados en el nacionalismo catalán. Pese a los sesgos a la baja que cabe temer y vigilar, el siguiente Gráfico presenta el número de infectados por Covid-19 publicitados por el –tememos que poco imparcial y objetivo– Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña desde el 1 de Marzo, así como el porcentaje de variación diaria.

COVID-19 en Cataluña: Infectados Confirmados y Tasa de Variación Diaria. Marzo de 2020.

Covid19 en CAT 01-300320
Fuente: datos publicitados por el Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña, compilados en emartinezherrera.wordpress.com

La serie de infectados confirmados arroja un fortísimo pico, del 71%, el octavo día tras el encuentro de Perpiñán, y otro rotundo incremento, de 64% y 70%, en la undécima y duodécima jornadas. Estos picos en la serie del número de infectados son consistentes con el periodo de incubación de este virus, de 2 a 14 días, con una media de 6 días en Wuhan.

Además, oficialmente, en esta autonomía han muerto 1.672 personas, de las cuales 75 corresponden a un brote en la pequeña Igualada [datos actualizados a 31 de Marzo]. El hallazgo de este enorme brote en la Cataluña interior, con una señora fallecida el día 10, coincidió en el tiempo con el anuncio del giro copernicano en la política de Torra, pasando de minimizar los riesgos a exigir el “confinamiento de Cataluña”.

COVID-19 en Cataluña: Mortalidad Registrada y Tasa de Variación Diaria. Marzo de 2020.

CoVid19 Mortalidad en CAT 01-300320
Fuente: datos publicitados por el Departamento de Salud de la Generalidad de Cataluña, compilados en emartinezherrera.wordpress.com

Puesto que no los publicitan, sólo en Plaza de San Jaime conocen al detalle los perfiles de los enfermos de covid-19. Por ello, nuestra obligación es denunciar esta opacidad y apuntar a que gran parte de los afectados sean ancianos que estuvieron en Perpiñán y sus amistades y familiares, pues su edad y trepidante sociabilidad a pesar de la pandemia les adscriben al grupo de riesgo. Asimismo, las ancianas llevadas al meeting residen en su mayoría fuera de la franja litoral de la región, alejadas de las mejores unidades de terapia intensiva (UTI), ubicadas en zonas metropolitanas.

El mayor riesgo de desarrollo letal de la infección afecta a las personas de mayor edad y aquellas con afecciones respiratorias, coronarias o inmunodepresoras, las cuales, por desgracia, requieren respiración asistida proporcionada por costosos equipos “ventiladores mecánicos invasivos (VMI)”, de intubación, y el personal sanitario intensivista capacitado para su uso. Al parecer, en las UTI de la sanidad pública de toda España, apenas existen 400 de equipos de respiración VMI, de los cuales cerca de 100 están en Cataluña, y la inmensa mayoría de éstos, en hospitales de la zona metropolitana, alejados de donde reside la mayor parte de asistentes a Perpiñán.

Pues bien, con motivo del anuncio del Presidente del Gobierno de España de decretar el estado de alarma, su homónimo autonómico se ha permitido anunciar el “confinamiento de Cataluña”. ¿Qué quiere decir con ello y cuál es su propósito? Mientras no se aporten mejores argumentos y, sobre todo, transparencia con los datos, nuestra interpretación es que cuando Torra dice “confinar Cataluña” no es inocente en absoluto. En primer lugar, pretende controlar por completo los VMI existentes en la región, sin compartirlos con enfermos de otras regiones.

Segundo, es muy posible que también quiera evitar someterse a criterios de prelación y “triaje” adoptados por las instituciones nacionales, que podrían chocar muy sensiblemente con los propios. Cuando hay un único equipo para dos o más pacientes a punto de morir por asfixia, el criterio habitual, que se está aplicando en Italia, es dar prioridad al que tiene mayor probabilidad de sobrevivir, o más vida por delante: el joven por delante del anciano. No al más rico, ni al más instruido, ni al más “importante para la sociedad”.

Pero, tercero, St. Jaume podría decidir el traslado de equipos desde la metrópolis a “comarcas”: junto a sus imprescindible dotaciones humanas, respiradores” VMI del Hospital Clínico, Belvitge o Hermanos Trías podrían ser llevados a Gerona, Lérida o Vic. Pronto saldremos de dudas, quizá incluso bajo la autoridad nominal, durante el estado de alarma, del nacionalista Ministro de Sanidad del PSC, Salvador Illa. Estaremos bien atentos, ¿verdad?

Con todo, la calculada expresión “confinamiento de Cataluña” tiene, también, un segundo sentido. Atención: “confinar Cataluña” no es “confinar los municipios de Cataluña”. Significa poder autorizar los movimientos, además de en el municipio o comarca, desde el interior de Cataluña a los grandes hospitales de referencia (y con más VMI), obviamente, de la conurbación barcelonesa. Por pestilente que sea, la verdad saldrá a flote.

[Actualización de datos: 31/03/20]

Seguir leyendo

“Cataluña: la victoria del ‘cuento'” (por #FélixOvejero) #Tabarnia

El autor lamenta que, con la llegada del nuevo Gobierno de coalición en España, el nacionalismo catalán se ha rehecho

El relato ha vuelto. Lo conocemos bien. España está en deuda con Cataluña. Mejor dicho, continúa en deuda, porque el maltrato es ancestral. Ingenuos, los catalanes en el 78 confiamos en que por fin seríamos escuchados. Nada más falso. Después de años de contribuir a la gobernabilidad, insatisfechos, depositamos nuestra última esperanza en un nuevo Estatuto. Pero una vez más nos encontramos con el desprecio y la falta de diálogo: un arbitrario recorte y hasta un partido de gobierno recogiendo firmas en contra del Estatuto. El independentismo fue la natural reacción al último intento catalán de buscar encaje en España.

Cada una de las afirmaciones contenidas en el párrafo anterior es falsa. Demostrablemente falsa. Pero como no va a estar uno escribiendo el mismo artículo toda la vida, me limitaré a sopesar la tesis de la contribución a la gobernabilidad. Sorprende su popularidad. Después de todo, los nacionalistas, por definición, siempre han aspirado a acabar con el Estado común. Otra cosa es que, como no existía la nación invocada, necesitaran tiempo para inventársela y, por ese camino, acercarse a su meta. Sin duda, en ese tiempo los nacionalistas han asegurado los Gobiernos de Madrid. Pero una cosa son los Gobiernos y otra la gobernabilidad. A la hora de elegir entre dos opciones, siempre escogieron aquella que servía a su objetivo de romper los vínculos con España y construir estructuras de Estado. Se trataba de fer país, mediante una calculada ingeniería totalitaria centrada en medios de comunicación, educación, acción exterior e imposición lingüística. Si tienen alguna duda, lean el documentado libro La telaraña de Juan Pablo Cardenal, una minuciosa descripción de cómo se destruye un Estado con los medios proporcionados por ese mismo Estado. Si a eso le quieren llamar gobernabilidad, pues son muy libres.

Seguir leyendo