Políticas para vivienda asequible (I)

El de las viviendas vacías vacante es un fenómeno común en los países desarrollados. Los decisores públicos buscan reducir la desocupación, ya que se considera un desafío para la asequibilidad de la vivienda, especialmente en las grandes ciudades. Gravar las viviendas desocupadas se está convirtiendo en una herramienta cada vez más popular entre los legisladores y, sin embargo, este instrumento nunca ha sido evaluado adecuadamente. Este estudio proporciona la primera evaluación de un impuesto sobre viviendas desocupadas. Primero, desarrollo un modelo para comprender los mecanismos de creación de vacantes. Luego, utiliza el escenario cuasi-experimental de la introducción de un impuesto sobre las vacantes en Francia en 1999 para identificar el efecto causal directo del impuesto sobre la tasa de vacantes. Aprovechando un conjunto de datos administrativos exhaustivo, que contiene información sobre cada unidad de vivienda en Francia desde 1995 hasta 2013, implemento un enfoque de diferencias en diferencias combinado con una estrategia de emparejamiento de puntajes de propensión. Los resultados sugieren que el impuesto representó una disminución del 13% en las tasas de desocupación entre 1997 y 2001. El impacto se concentra especialmente en las vacantes a largo plazo. Los resultados también sugieren que la mayoría de las unidades desocupadas se convirtieron en residencias principales.

Texto completo: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0047272719301409

#OtraIzquierdaEsPosible

Selección del coloquio sobre el libro de Gorka Maneiro y Guillermo del Valle, con comentarios de Enric Martínez (minutos 0:35:03 y 1:26:20) como co-portavoz de UNIDOS SI y portavoces de varias organizaciones y grupos. Organizado por SCC el 8 de Abril de 2021.

La utilidad del ‘voto inútil’ #Elecciones14F

Fingir que existe la posibilidad de formar un Gobierno constitucionalista en Cataluña es mentir a los ciudadanos.

“Es mejor ser un ser humano insatisfecho que un cerdo satisfecho”. Con esta contundencia se expresó John Stuart Mill cuando decidió enmendarle la plana al utilitarismo de su maestro Jeremy Bentham, abriendo el camino para una nueva acepción del término utilidad.

Porque no olvidemos que eso de calificar algo como útil o inútil no deja de ser un juicio de valor y, como tal, la expresión de un código moral determinado. De modo que, si cambian los principios, cambia la idea de utilidad.

Viene la cita a cuento del concepto de voto útil, que es el quid que deberemos dilucidar los ciudadanos llamados a las urnas en las elecciones al Parlamento que se celebrarán este domingo en Cataluña.

Mi idea es la que recoge el título: el voto que algunos califican de inútil puede ser considerado útil en estos comicios.

Pero no vean en esto una entrega ciega al optimismo. Es sólo la noticia buena, que viene acompañada de su par opuesto, la noticia mala: el voto que algunos califican como útil puede ser considerado un voto contrario a la utilidad.

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“Unidos por la Democracia +Jubilados”: el “voto útil” del #14F

Por la revalorización de las pensiones a su poder adquisitivo de 2010, como es de justicia hacia quienes ya han dado toda una vida de esfuerzo. Retirada del “copago” sanitario. El derecho a pensiones dignas va primero.

Por políticas activas de empleo y apoyo a autónomos y pequeñas empresas. Deben proveerse líneas de crédito y microcrédito oficial para el impulso de micro y pequeñas empresas, así como erradicar el desempleo con trabajo garantizado por el sector público, en el marco de un “Plan Marshall” post-CoViD. Por derecho al trabajo.

Por el cumplimiento efectivo de los referéndums y consultas populares previstas en la Constitución y el Estatuto de Autonomía, tanto vinculantes como consultivos, para defender los derechos ciudadanos frente a la corrupción y el abuso de poder de la oligarquía política.

Por la reinversión en la sanidad pública, evitando despilfarro y comisionistas, y recuperando las plantillas facultativas, de enfermería, laboratorios y servicios auxiliares asfixiados desde 2012. Porque el derecho a la vida va primero.

Por la reorganización administrativa e institucional del territorio hacia un mejor ahorro, paz social, eficiencia económica, y libertad cultural, con el impulso a la autonomía de la franja litoral denominada “Tabarnia“. Proponemos que la capital se establezca en un municipio de la actual provincia de Tarragona. Por una mejor administración.

Por justicia.

#Libre_Expresión con @LidiaFalconOne1

Una de las pancartas en la concentración

10 de la mañana ante la Fiscalía de Ciudad de la Justicia de Barcelona Partido Feminista de España, Alternativa Ciudadana Progresista y Unidos Sí, con una treintena de asistentes, dan lectura a manifiesto de apoyo y corean consignas de apoyo a la libertad de expresión y lucha por la igualdad y libertades de Lidia Falcon, admiradísima luchadora social, figura pública de referencia

Manifestantes de Unidos Sí en Ciudad de la Justicia

Inmersión lingüística en Cataluña y opinión pública

Una vez más, se plantea el debate sobre la inmersión lingüística en la escuela catalana. Desde el independentismo catalán se ha transmitido la idea de que tal inmersión -el hecho de que salvo dos o tres horas semanales impartidas en castellano, el resto se enseña en catalán- ha sido un rotundo éxito académico y que goza de amplísimo consenso –por no decir unanimidad- entre los habitantes de esta comunidad autónoma. Sin embargo, ambas afirmaciones carecen de sustento empírico.

Tampoco parece que haya un excesivo consenso en la sociedad catalana con respecto a la inmersión. Del mismo modo que el CIS se niega a plantear preguntas incómodas –como la cuestión de la dicotomía entre república y monarquía-, el CEO (el Centre d’Estudis d’Opinió –para entendernos, el CIS catalán-) no investiga sobre la inmersión. Es por ello que me remito a una encuesta del instituto de investigación GESOP (con 1.600 entrevistas) encargada por Societat Civil Catalana, la cual muestra que el 75,6% prefiere un régimen trilingüe (catalán, castellano e inglés), un 14% es partidario de una enseñanza bilingüe en catalán y en castellano, el 8,8% opta por el actual modelo en catalán y un reducidísimo 0,5% querría que todo fuera en castellano (el restante 1,2% no sabe o no contesta). En el blog de Politikon, Garvia y Santana citan una encuesta (con 2200 entrevistados) en la que se observa la sangrante división de la sociedad catalana: la mitad está a favor del actual modelo, mientras que la otra mitad lo rechaza. No es de recibo dar la razón a la mitad de la población a costa de la otra mitad, pese a que sería factible llegar a algún consenso.

El historiador J. Coll explicaba que el actual modelo de inmersión está muy lejos del que se aprobó en 1983 gracias a la iniciativa del PSC y del PSUC (El tabú de la inmersión). Entonces se evitó crear una doble red escolar en función de la lengua -que era la propuesta inicial de CiU- y se optó por un modelo bilingüe en el que se respetaba el derecho a la enseñanza en la lengua materna y se alentaba el uso del catalán para compensar su arrinconamiento durante la dictadura. Y concluye que se ha pasado a un modelo que “excluye dogmáticamente al castellano como lengua vehicular”. Es decir, el consenso alcanzado en 1983 en torno a la Ley de Normalización Lingüística (aprobada en el Parlament en 1983 con tan solo una abstención) se fue quebrando paulatinamente.

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“Tregua Catalana” – Julio Villacorta

El próximo 14 de febrero, en el mes más frío del año, en Cataluña, se celebrarán las elecciones autonómicas bajo un panorama desolador: crisis sanitaria, crisis económica y crisis institucional.

Incertidumbre, desinformación e ignorancia.

El confinamiento, el cierre de establecimientos, la paralización de parte de la actividad económica, la precarización del sistema educativo. Todo para evitar la más que probable saturación del sistema sanitario; un espectáculo escandaloso que hundiría la moral ciudadana.

Con el turismo y la restauración cerrados; sus propietarios dejarán de pagar los alquileres de sus locales, sus empleados dejarán de pagar los alquileres de sus viviendas.

Sin ingresos, los propietarios de locales y viviendas desencadenarán el desplome de la economía.

Frente a todo ello: una clase política atrapada en sus propias limitaciones y obsesionada por pisarse la manguera en una dinámica autodestructivo. Cuando la realidad es que, mientras no llegue la vacuna, será el imperio del darwinismo el que se impondrá con su selección natural.

Y en Cataluña, todo, superpuesto a una crisis institucional que arrastramos desde hace más de 10 años, que ofrece un panorama que bien puede calificarse de «autonomía fallida», donde el catalanismo, desbocado, prepara, minuciosa y astutamente, el «fin de la historia» de España.

Ante este espectáculo, quienes deseamos mantener viva esa historia, sólo tenemos una salida que salve la dignidad de nuestro sistema político. Una tregua en el combate político para poner en marcha la sinergia necesaria para concentrarnos en la construcción del futuro de todos.

Para este combate es imprescindible definir los actores alineados en esta visión nacional e identificar los objetivos compartidos para configurar el programa común que permita presentar una oferta electoral unitaria.

Se precisa en Cataluña una «TREGUA CATALANA» que permita alinear fuerzas políticas distintas en la lucha por la continuidad histórica española, en la defensa de la democracia española y su soberanía, única garantía de igualdad, libertad y solidaridad.

Julio Villacorta

¡Bienvenidos a #Tabarnia! ¡Gracias, Ejército, por protegernos! ¡Viva España!

 

La Unidad Militar de Emergencias (UME), de las Fuerzas Armadas, se ha desplegado este jueves por la tarde en el Aeropuerto de Barcelona “Josep Terradellas”  y el Puerto de Barcelona, para efectuar labores de desinfección contra el patógeno causante del coronavirus. Antes los periodistas congregados, los militares han desinfectado diversos elementos de la infraestructura aeroportuaria, tales como el suelo, los asientos, extintores y los accesos al recinto. ¡Bienvenidos a #Tabarnia! ¡Gracias, Ejército, por protegernos arriegando vuestras vidas! ¡Viva España!